Acceder

Noticias Iber Oleum

Variedades de aceitunas

lunes, 22 de abril de 2019

Hace ya algunos años, tuve una entrevista en Radio Nacional en unas jornadas matinales sobre el AOVE. Allí me hicieron la pregunta que siempre se suele realizar en estos eventos: ¿Cuál es el mejor aceite de oliva virgen extra?

Hoy por hoy podría contestar esa pregunta sin temor a equivocarme gracias a la Guía Iber Oleum, pero por aquel entonces era tan sólo un proyecto en mi cabeza.

Y es que valorar un AOVE es tan difícil como valorar una obra de arte. Puede que la técnica sea mejor o peor, que tengas más o menos color pero lo importante es cómo te hace sentir.

Por eso mi respuesta fue la siguiente:

Imagina que despiertas con el primer brillo de la mañana y escuchas cómo tu hijo/a se acerca corriendo hasta la cama para darte un beso de buenos días. Es un beso tierno, tan dulce como efímero, un breve instante de cariño, entrañable, suave y ligero. Ese beso es un arbequina.

Más tarde vas a hacerle una pequeña visita a tu madre, que te recibe con mucha alegría y otro beso. Pero este beso es diferente al de la mañana, puede que no tan dulce pero va acompañado de un entrañable abrazo que te transmite su amor con más intensidad. Ese es un cornicabra o un hojiblanca.

Cuando se acerca la noche ves cómo por la calle se acerca el amor de tu vida, sonriente. Aún no está junto a ti cuando ya notas su embriagador aroma, que te seduce y te provoca. Entonces te mira frente a frente y, sin decir nada, acerca sus labios. Notas como tu corazón se acelera, cierras los ojos y entonces, te besa. Pero no un beso cualquiera, cómo dice mi hija Emma, un beso “de película”. Ese… es un picual.

Y entonces yo pregunto: ¿qué beso prefieres tú?

Al igual que los besos, cada uno tiene su momento, su sentido y su emoción, pero no renunciaría a ninguno de ellos.

Disfruto de una ensalada con un picual, me encanta la salsa de tomate con un cornicabra o una buena mahonesa con aceite arbequina y me gusta tomarme una patata cocida con un gran hojiblanca.

Sin duda para mí, la conclusión es… que tenemos que besarnos más.

Consumamos aceite de oliva virgen extra, disfrutemos de todos y cada uno de sus variedades y posibilidades porque, al igual que en la vida, cada momento es único y cada beso, el mejor de nuestra vida.

Accede a tu Guía Iber Oleum

He olvidado mi contraseña